martes, 28 de marzo de 2017

Los CLAP en la Vía Venezolana al Socialismo (I)



Los CLAP en la Vía Venezolana al Socialismo (I)
Necesidad y conflicto de clases

Por Ernesto Wong Maestre (*)
 
En su primer año de haber sido creado por el pueblo, a propuesta del líder de la Revolución Bolivariana y Presidente, Nicolás Maduro, ya los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) han comenzado a generar nuevas expectativas en toda la población. Ellas contribuirán –de continuar avanzando organizadamente y de forma inclusiva como se viene haciendo- a reforzar la gobernabilidad revolucionaria y con ella la relegitimación del gobierno enfocado al socialismo, en particular para ciertas capas sociales que por no comprender la compleja realidad tienen tanta incidencia en desequilibrar los resultados electorales, no siempre a favor de las propuestas revolucionarias complejas aunque nunca en contra de elegir –en los últimos 19 años- a un presidente de la República orientado al socialismo.  

Cuando el máximo líder revolucionario de Venezuela, Hugo Chávez Frías, presentó el Plan de la Patria 2013-2019 expuso con meridiana claridad que “el segundo gran objetivo histórico es, para decirlo en dos palabras: el socialismo, continuar construyendo, porque no estamos partiendo de cero, no, no se podría decir construir el socialismo, no, continuar, porque hasta ahora hemos venido construyendo bases, todavía muy incipientes de la vía venezolana al socialismo como diría alguien, o del socialismo venezolano del siglo XXI para ser más específico, continuar construyendo el socialismo del siglo XXI en Venezuela, para trascender el salvaje y depredador sistema capitalista que todavía impera en nuestro país”.(1)


Después de casi veinte años de revolución social ¿son necesarios los CLAP o son simple casualidades de la gestión de Gobierno?¿En qué consisten esas nuevas expectativas populares?¿cómo ha avanzado la organización e inclusión social con los CLAP?¿por qué se ha reforzado la gobernabilidad revolucionaria?¿qué significa para ciertas capas sociales la relegitimación política que va logrando la dirigencia revolucionaria?¿por qué la burguesía y sus adeptos tratan de ignorar la potencialidad de la democracia participativa y protagónica impulsada política y constitucionalmente por la Revolución Venezolana?¿estamos ante un simple cambio en la revolución social venezolana?. Estas preguntas –entre otras- son las que abordaré en este primer aniversario de la entrada a una nueva etapa de la conciencia socialista en Venezuela y a través de una serie de artículos con fines teórico-prácticos que permitan extraer algunas conclusiones operativas para una mejor instrumentación y ampliación de los CLAP.

Necesidades y casualidades en plena relación dialéctica    

Para quienes se hayan olvidado o nunca lo han comprendido, la necesidad y la casualidad son, ante todo, dos contrarios dialécticos que al serlo forman un todo donde no existe uno sin el otro, y donde se relacionan, en nuestro caso de estudio, las necesidades humanas (básicas y superiores) con un conjunto de acontecimientos concatenados casualmente que vinieron ocurriendo desde el triunfo de Hugo Chávez en las elecciones presidenciales del 2006, después de proclamar en enero de 2005 la vía socialista en Venezuela como única opción posible para consolidar la independencia nacional. En efecto, hay que reconocer ciertos acontecimientos ocurridos, tanto en los marcos nacionales, como en la arena internacional, con alta significación para Venezuela, que contribuyeron a la necesidad de crear estos Comités Locales de Abastecimiento y Producción.

Desde la ofensiva del denominado poder inteligente (smart power) estadounidense en 2008 y los avances de la alianza chino-rusa con impacto sobre América Latina y el Caribe que ya venían ocurriendo desde 2005 y 2006, hasta la desaparición física del Comandante Hugo Chávez en marzo de 2013 y las operaciones eficaces encubiertas o abiertas, del imperio contra los gobiernos populares de Honduras, Paraguay, Argentina, Brasil, Perú y Uruguay entre 2008 y 2015, se fueron fraguando diversas necesidades en la sociedad venezolana donde habitan más de cinco millones de colombianos y colombianas así como más de dos millones de emigrados de otros países, principalmente de los territorios agrupados en la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), con fuertes expectativas de mejorar sus vidas en esta tierra venezolana.    


La filosofía chavista, independientemente se haya sistematizado o expuesta articuladamente en un libro o siquiera en un manual, existe porque existe la realidad venezolana en transformación que es interpretada por las y los revolucionarios venezolanos, reconocidos como chavistas. Con ella como fundamento se ha conformado una ideología revolucionaria que guía a los revolucionarios en la acción, surgida de la  comprensión de la génesis de las necesidades que la población residente en Venezuela comenzó a tener a partir de que la burguesía como clase, inducida a unir esfuerzos y acciones por el imperialismo, intensificó sus operaciones económicas, comerciales y financieras para causar impactos negativos en los comportamientos sociales hacia el gobierno bolivariano, mientras los mercenarios financiados desde afuera por el aparato político-militar imperialista se multiplicaron por los barrios y conminaron a muchos necesitados a actuar ilegalmente (los llamados bachaqueros) a través de los mecanismos del acaparamiento, la inflación, la especulación, el saboteo, las acciones terroristas, con el soborno y el chantaje a corruptos y comerciantes de casi todos los niveles.

Una confrontación histórica de clases

Como la dirección de la Revolución está permanentemente en interacción con el pueblo dadas las políticas sociales de amplio espectro y la política comunicacional muy pertinente y coherente con el papel a desempeñar, y una amplia gama de analistas e investigadores comprometidos expuso en diversos escenarios las concatenación de procesos y hechos que fueron dando origen a los problemas antes mencionados y que posibilitó no solo comprender mejor la coyuntura sino de alertar de las causas de los problemas y de proponer encadenadamente medidas para poner fin a los principales problemas de mayor impacto en el pueblo, no siempre oportuna ni ordenadamente aunque sí todas muy pertinentes, ya que se está en una batalla donde el adversario dispone de cuantiosos recursos informativos y financieros para llevar a cabo maniobras y operaciones que garanticen sus lucrativos fines pero también en una confrontación histórica de clases, donde en un lado está la oligarquía burguesa y sus acólitos incidiendo con apoyo imperial en todo el sistema capitalista de producción, distribución, cambio y consumo, y en el otro ese bloque histórico conformado por la mayor parte de las clases desposeídas de medios de generación de ganancias, sobre todo de comercio, industrias o servicios.

Ante esas circunstancias y condiciones histórico-concretas, la Revolución actuó con conocimiento de causas y decidió implementar medidas, ante todo ajustadas a las leyes y a las necesidades básicas del pueblo, y también con cierta concatenación en el tiempo dada la envergadura de la tarea histórica. Procedió por un lado, a elevar el nivel de integración productiva nacional y por otro lado a fortalecer el nivel de movilización y participación protagónica del pueblo revolucionario en la búsqueda de soluciones a los problemas con sus causas definidas.

Los CLAP son ya una totalidad

El máximo líder, teniendo presente las buenas y las malas experiencias de los Consejos Comunales creados desde el 2007, comenzó a movilizar masivamente al pueblo para la organización de los CLAP, algo extraordinario y casi imposible en cualquier país de la región, salvo en Cuba y Nicaragua, y que se va haciendo cotidiano en Venezuela. Toda esta gran operación masiva ocurriendo en medio de una enconada batalla comunicacional en la cual los medios del imperio tratan, como siempre lo han hecho en los últimos 18 años, de obstaculizar los proyectos sociales, de menospreciarlos y satanizarlos, con el último fin de confundir al pueblo de manera que afecten los niveles de entendimiento necesarios para alcanzar el consenso político de la gran mayoría de la población. No obstante, los CLAP se comenzaron a formar, a crecer ante la inusitada paciencia mostrada por el pueblo rebelde pero maduro aunque también muy crítico, según lo aprendió de las propias enseñanzas del irreverente Comandante Supremo Hugo Chávez. Y para reforzar su consolidación, Maduro creó, a partir del estudio multidimensional realizado por el Gobierno Revolucionario, la Gran Misión Abastecimiento Soberano (GMAS),  en la que se funden los talentos y las capacidades potenciales de civiles y militares, haciendo honor a esa máxima constitucional del principio de corresponsabilidad en la seguridad de la Nación y al legado de Chávez.


De manera que los CLAP ya constituyen una totalidad de experiencias y conocimientos en “la vía venezolana al socialismo o socialismo del siglo XXI”, así como también los son las Misiones y Grandes Misiones Sociales, que enriquecen la praxis socialista, en términos de fines, acciones y procedimientos tácticos y estratégicos para alcanzar los objetivos de construir el socialismo bolivariano y desestructurar al capitalismo depredador neoliberal y subordinado al sistema mundial imperialista. ¿Por qué los CLAP al constituirse eslabón clave para la gobernabilidad en Venezuela harán un significativo aporte a la vía venezolana al socialismo? Esa será la próxima reflexión.

NOTA

    (1) Chávez, Hugo. 11/06/2012. Discurso ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) en Discursos y Alocuciones  http://www.todochavez.gob.ve/todochavez/205-inscripcion-de-la-candidatura-de-la-patria-y-entrega-del-programa-de-gobierno-por-parte-del-candidato-hugo-chavez-ante-el-consejo-nacional-electoral


@ProfeWong
www.profewong.blogspot.com

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