viernes, 4 de marzo de 2016

El conflicto neocolonial antimperialista entre EEUU y la Revolución Venezolana



 ¡Abajo Obama! ¡Viva la Revolución!

Por Ernesto Wong Maestre

EL CONFLICTO NEOCOLONIAL-ANTIMPERIALISTA

El imperio  estadounidense vuelve a atacar al Gobierno de Venezuela, a pesar de tener relaciones diplomáticas que presuponen buen trato y respeto a los principios y normas del derecho internacional. Sin embargo, es violado flagrantemente por ese imperio que ataca de muchas formas y por varias vías a la Patria de Bolívar porque observa como la derecha burguesa fascista (su aliada neocolonizada), no logra sostener el apoyo de la misma población que votó por sus candidatos el 6D. Mientras que, por otro lado, el administrador de la burocracia imperial, Barack Obama, y sus amos, perciben que la Revolución Bolivariana, liderada por Nicolás Maduro y un batallón de líderes chavistas desplegados por todo el país, está remontando la cuesta y venciendo “la tormenta”.

Precisamente, los líderes bolivarianos llevan a cabo una estrategia defensiva articulada tridimensionalmente centrada en: 1) contener al terrorismo de mercenarios, paracos y sicarios financiados por agencias estadounidenses; 2) mejorar las finanzas de la Nación para satisfacer mejor la alimentación del pueblo y fortalecer los proyectos sociales,  y 3) neutralizar, con creatividad y con el ejercicio más óptimo el poder popular comunicacional, las campañas mediáticas anti-venezolanas creadas y lanzadas desde algún laboratorio de la Madison Avenue de Nueva York y financiadas por el triángulo del terror Wall Street-CIA-Pentágono.

Por tal razón, llevar a cabo tal estrategia de parte de Venezuela ha requerido, del Gobierno Revolucionario, un gran esfuerzo nacional y un fuerte respaldo internacional, de sus aliados estratégicos y también de empresarios provenientes de grupos económicos interesados en invertir en este país.

Muchos de estos grupos económicos han sido víctimas también del arrollador sistema financiero global a donde se articulan los llamados “holdouts” o “fondos buitres” con sus estrategias financieras de guerra sucia contra los tres grandes gobiernos suramericanos incómodos para Washington: Brasil, Argentina y Venezuela, y en busca de ampliar sus capacidades financieras globales, incluso absorbiendo medianas y grandes empresas en crisis. Este sistema financiero global sigue expandiéndose para lo que necesita esas fuerzas identificadas con el Tea Party y el partido Republicano, de orientación ultraconservadora, que capitanea, entre otros, el judío Paul Singer, un “buitre” magnate que ha incrementado su fortuna meteóricamente apoyado en causas deleznables.

DE LOS OBJETIVOS Y LAS OPERACIONES DEL IMPERIO

Entre las armas de agresión a Venezuela, Obama ha reanimado mediática y jurídicamente el Decreto infame que califica a Venezuela de “amenaza inusual y extraordinaria” y tiene claros fines subversivos y objetivos inconfesables pero evidentes: 1) tratar de bloquear la ola de inversiones  de empresas extranjeras que se están dando cita en Venezuela para tomar parte de la explotación de minerales preciosos y estratégicos con las cuales Venezuela podría vencer en la guerra económica montada por la burguesía parasitaria; 2) seguir alentando a sus lacayos contrarrevolucionarios y terroristas, sobre todo en esta jornada de recuerdo del Comandante Supremo Hugo Chávez pero también preparando la escalada contrarrevolucionaria para las elecciones de los 23 Gobernadores en noviembre; 3) continuar desalentando en la región y en el mundo a que se adopte y asuma la “vía venezolana del socialismo” como alternativa imprescindible para resolver los problemas generados por la debacle del capitalismo. Todo con el fin de cambiar el régimen político bolivariano mediante el derrocamiento del gobierno del “hijo de Chávez” y Presidente obrero Nicolás Maduro.    

Al desarrollarse esas tres estrategias, apoyadas en el espionaje masivo a través de internet por parte del complejo militar-financiero-comunicacional (CMFC) del imperio contra Venezuela, se generan en este país hechos tales como: 1) la penetración y el constante decomiso de drogas por las autoridades bolivarianas que en el 2015 alcanzó la astronómica cifra de 79,5 toneladas, lo que constituyó un duro golpe al narcotráfico, mediante el cual se financian los asesinatos políticos y de proyección mediática, y la guerra económica de la clase burguesa en su conjunto; 2) el contrabando armamentístico y posterior incautación, por la autoridad de gobierno competente, de armas y pertrechos de guerra, logísticos y uniformes militares, como el recién lote incautado de 3.774 uniformes militares en poder de una “empresa” que pudieran haber estado preparados para una supuesta “asonada militar” cuando en realidad serían usados por mercenarios pagados por el triángulo del terror al estilo ucraniano. Por cierto, estilo que el gobierno de Obama está tratando de aplicar en nuestra región, lo que conduciría al caos total y a la desaparición de instituciones, empresas pequeñas y grandes, destrucción de escuelas y hospitales, medios de transportes colectivos, etc, etc, etc;  3) sabotajes al sistema eléctrico nacional y al sistema de telecomunicaciones realizados por mercenarios; 4) operaciones de negligencia administrativa, espionaje o hurto de imágenes de logros bolivarianos por parte de los operadores políticos y simpatizantes desclasados del imperialismo, desde diferentes niveles de la Administración del Estado. En este año incrementadas ese tipo de operaciones en las gobernaciones estadales para falsear la realidad y fortalecer a los candidatos de la contrarrevolucionaria MUD; 5) operaciones psicológicas desde los medios de “comunicación” privados donde continúan resaltando todos los problemas del país, muchos de ellos creados por la misma propaganda mediática, y posicionando las matrices de opinión del CMFC, al mismo tiempo de invisibilizar o menospreciar las grandes obras y significados de los logros sociales del Gobierno Bolivariano; 6) fortalecimiento de la matriz dirigida a posicionar el choque de poderes, como puede apreciarse en el titular de ayer 3 de febrero de El Nacional que dice: El CNE ratifica legalidad de diputados de Amazonas o el titular de El Universal: Asamblea Nacional seguirá legislando pese a sentencia del TSJ, los cuales pretenden incentivar la imagen del conflicto de poderes y su significado adverso para la gobernabilidad bolivariana.    

Sin lugar a dudas, la Revolución Bolivariana está acosada, no solo por la permanente y reiterada agresión imperial, sino también por el chantaje que significa colocar a los gobiernos populares ante el dilema de aceptar a cualquier costo la unidad latinoamericana o aceptar por omisión no denunciar y no condenar los atropellos que sufren los gobiernos populares de parte de sus burguesías locales, más no solo del imperio, como es en realidad, pero nunca se especifica en las declaraciones de Unasur, Mercosur o CELAC en aras de “mantener la unidad”. Y resulta ser que los gobiernos que no les interesa la unidad son proimperialistas y quienes batallan por la unidad latinoamericana son los que más golpea el imperialismo. Las burguesías en el poder se alían con las burguesías desplazadas para derrocar los gobiernos populares y socavar el prestigio de sus líderes, apoyadas y dirigidas por el CMFC desde las Embajadas de EEUU o de sus “oficinas de agencias USA”.

RETOS, PRESUPUESTOS Y LA ESTRATEGIA DEFENSIVA DE VENEZUELA

El internacionalismo por parte de los pueblos, de las amistades, de los colegas ideológicos y movimientos políticos y sociales en el mundo hacia Venezuela  es clave, como sabemos los revolucionarios,  pero el imperio también lo sabe y de ahí que entre los objetivos del CMFC del imperialismo yanqui, con su campaña internacional para construir una opinión pública internacional contra Venezuela,  es tratar de reducir su fuerza moral a base de mentiras y falsedades, como las expuestas por Obama en su tristemente famoso Decreto infame que vienen a obstaculizar las acciones potentes de los movimientos sociales en solidaridad con Venezuela al no encontrar ese mismo respaldo rotundo de sus pueblos de la década anterior, quienes además están abocados también  a enfrentar la ofensiva global ultraconservadora estadounidense en sus países.  

En eso consiste precisamente la articulación global del Complejo Militar-Financiero-Comunicacional para derrocar gobiernos populares y antimperialistas. Por ello, el respaldo de China, Rusia, Cuba, Irán y Bielorrusia, donde las campañas mediáticas del imperio no deciden nada, sigue siendo cada vez más decisivo para Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y la propia Cuba que a pesar de ganar la batalla de las relaciones diplomáticas con EEUU, para lograr después el desbloqueo, requiere de ese apoyo estratégico del conglomerado de poder conformado por la  Organización de Cooperación de Shanghai (OCS).

RETOS Y ALTERNATIVAS DE ACCIÓN

Por ello resulta muy significativo que nuestra diplomacia bolivariana y los partidos del Polo Patriótico y el Congreso de la Patria en pleno busquen, con una gestión ágil, las declaraciones de apoyo de gobiernos potentes y de organismos internacionales amigos, y nuestros medios de comunicación les hagan campañas de difusión bien diseñadas y articuladas tridimensionalmente.

Es necesario neutralizar las voces de algunos llamados revolucionarios que atentan contra las alianzas estratégicas. Respecto a China este tipo de personajes, alejados totalmente del pensamiento de Chávez, dicen que China es otro imperio pero no son capaces de destacar las constantes y solapadas o abiertas acciones del gobierno de EEUU contra Venezuela ni todo lo que China ha ayudado y sigue cooperando desde hace doce o catorce años. Quienes proceden así solo buscan resaltar o son presas del "destino manifiesto" de Monroe o de Obama. Ese es otro obstáculo interno que está venciendo nuestro Presidente Nicolás Maduro con el apoyo de nuestros combativos y talentosos jóvenes o experimentados ministros, viceministros, directores y diputados chavistas.

A partir de todo lo dicho anteriormente; observando la operación judicial-mediático-psicológica  contra Lula Da Silva o el cruel asesinato de Berta Cáceres, una gran mujer lideresa hondureña, cometido con la misma saña con que un simpatizante de la llamada Mesa de la Unidad “Democrática” descuartizó a una mujer venezolana; recordando los crímenes políticos cometidos por asesinos a sueldo o cumpliendo las órdenes del “monstruo de Ramo Verde” Leopoldo López y conociendo esa violencia sicaria o mercenaria para cegar paulatinamente de líderes a los procesos revolucionarios e invisibilizarla en los medios privados -mientras el CMFC financia toda la contrarrevolución- podría afirmarse que ese proceder actual, articulado del imperialismo yanqui, hay que enfrentarlo de inmediato con mayor poder y talento, y con la misma globalidad con que nos ataca.

Solo una defensa integral interna e internacional enfocada tridimensionalmente contra el Complejo Militar-Financiero-Comunicacional del imperialismo podrá salvar los proyectos populares y revolucionarios de América Latina.  Y las razones claves de ese necesario tipo de Defensa Integral Tridimensional se asientan en que:  1) El ataque tridimensional globalizado del imperio, apoyados en el espionaje masivo por el correo electrónico, redes sociales y páginas web,  les facilita optimizar sus acciones al máximo, en tanto las operaciones contra un proceso revolucionario repercute inmediatamente, casi en tiempo real, en otro proceso, dígase Brasil-Venezuela, o Argentina-Bolivia, y a veces de repercusiones en todo el grupo completo de gobiernos populares.  2) Los laboratorios imperiales han diagnosticado que los niveles de desarticulación o desintegración al interior de nuestros procesos están obstaculizando la consolidación de un bloque o sujeto histórico estable, viable y permanentemente victorioso, en crecimiento con calidad organizativa, movilizativa y formativa, por lo que aceleran sus acciones contrarrevolucionarias sin que se puedan contener eficientemente. Y 3) Esa desintegración o desarticulación unida a las deficiencias comunicativas objetivas y subjetivas de los gobiernos populares obligan más a la defensa integral, tridimensionalmente concebida (DIT), como operación estructurante defensiva ante las nuevas condiciones económico-psicológicas que crea el continuo y planificado ataque del CMFC, con objetivos muy precisos para derrocar gobiernos soberanos antimperialistas.

Es la hora de profundizar y radicalizar la Revolución, apoyando y entregándonos al trabajo organizativo,  formativo o productivo con la visión de la defensa integral tridimensional y estrategias de la misma naturaleza (militar-financiera*-comunicacional), que desarticulen y neutralicen a los agentes del imperio incrustados en nuestras instituciones, movimientos sociales y organizaciones políticas, para lo cual el Congreso de la Patria deberá reflexionar profundamente y eliminar las amarras y trabas que estableció el neoliberalismo para dominar al pueblo y crear –escuchando ampliamente al pueblo- las vías y canales por donde el pueblo avance indeteniblemente, con el apoyo de los aliados estratégicos de la OCS para disuadir al CMFC de emprender una aventura militar contra Venezuela, donde los imperialistas y sus lacayos encontrarán su sepultura, es cierto, pero a costa de miles, quizás millones, de vidas de héroes y heroínas dispuestas a ser dignas, libres e independientes que combatirán hasta la muerte o hasta la victoria.


(*) Debe recordarse que el poder financiero lo condiciona el metacontrol que ejerce sobre el poder comercial, bancario, energético, industrial y agroindustrial.

@ProfeWong
www.profewong.blogspot.com

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